La fosa de Hurd
Por: Quim Ramos
Hola, soy Alberto. Alberto salió a las 4. Me disculpan la incongruencia. Soy precavido `por naturaleza y necesito confundir, incluso a mis lectores.
Feed de narrativa, fundado por Javier Miranda-Luque (1959 - 2023) y editado actualmente a seis manos (desde Buenos Aires, Barcelona y Caracas), por los caraqueños diasporizados Luis Garmendia y Quim Ramos, y el caraqueño sin diasporizar (¿por ahora?) Mirco Ferri, cuya idea es la de postear textos propios y de autores invitados. ¡Bienvenido cada par de ojos lectores que se asomen a estos predios!
Por: Quim Ramos
Hola, soy Alberto. Alberto salió a las 4. Me disculpan la incongruencia. Soy precavido `por naturaleza y necesito confundir, incluso a mis lectores.
Por: Mario Acuña
Desde niño he odiado a Pastor porque todos sus reconocimientos fueron injustos; lo adoraban las niñas y los maestros por sus triunfos en el fútbol, pero era un burro que no tenía ni idea de aspectos clave de la disciplina que practicaba.
Por: Frank Baiz Quevedo
Cuando Alejandro identificó a lo lejos el perfil imponente y cómplice de Manhattan, respiró aliviado. El puente de Queensboro y el cielo plomizo sobre la ciudad confirmaban que la espera había terminado.
Por: Margarita Querales
Hay una errata en el clóset. La puedo escuchar en las noches tumbando los frasquitos de lociones que guardo en el primer estante. Debe ser una errata grande porque la otra vez rompió mi Paloma Herrera, que siempre usaba para ocasiones especiales. Eso es lo que más me ha molestado y fue por ello que decidí exterminarla.
Por: Luis Garmendia
Aparte del loco Castillo, que pintaba con estiércol manchas en retazos de tela de saco,nunca hubo nada parecido a un pintor en San Pompilio de Cabutrica, y eso ayudó a que el asombro colectivo ante la polaroid SX 70 de la muchacha fuese absoluto.
Por: Mario Acuña
Aunque estoy por cumplir sesenta años, aún voy al cine solo y escondido porque lloro sin consideración por los otros asistentes.
Por: Alexandra De Castro
La mañana en que apareció el problema con el implante, el gato llevaba dos días perdido.
Por: César Seco
Cerca debe haber un bar, digo siempre que salgo de mí y vengo por una acera a sentarme tras una cerveza.
Por: Quim Ramos
Como cada domingo Tobías Mendoza se despertó a las diez de la mañana, se desperezó, ronroneó un rato en la tibieza de las sábanas, miró el retrato de su esposa y de su hijo sobre la mesita de noche, miró por la ventana el cielo inusualmente azul en invierno, se levantó de la cama con un salto anémico y fue a ducharse.
Por: Mario Acuña
El negro Brito entró en furia cuando vio que su peñero Yalimar había sido vandalizado: un delincuente borró el nombre original del barco y sobre este escribió la palabra «Vostok».